Adoro la Democracia. Lo que me gusta en especial de esta forma de gobierno es que cualquiera puede ser gobernante. Y, para mí, ésa es la esencia de la democracia. No un determinado sistema de valores morales; puesto que cada pueblo tiene particularidades que su propia historia ha ido forjando. Tampoco un determinado sistema de elección de los gobernantes, puesto que cada pueblo es libre, precisamente, para establecer la forma en que sus gobiernos llegan a serlo. Por eso me gustó una noticia que salió en el "New York Times" hace poco sobre el método que eligieron los habitantes de Cave Creek, un pueblito del Estado de Arizona en EE.UU., para elegir su diputado: el azar.
La competencia por el cargo era entre Adam Trenk (profesor de ciencias retirado) y Thomas McGuire (estudiante de derecho). El acto se llevó a cabo con todas las formalidades necesarias. El juez del lugar eligió un mazo de cartas de entre varios que había dentro de un "stetson hat" (un sombrero de cowboy), sacó los comodines y barajó seis veces. Cortó sobre la mesa y haciendo un abanico dió a elegir a Mr. McGuire, quien sacó una carta: el 6 de corazones. Seguidamente, le llegó el turno a Mr. Trenk de sacar una carta... :¡el Rey de corazones! Y de esa forma Mr. Trenk llegó a ocupar su escaño. ¡Ésa es la verdadera Democracia! Con un sistema así realmente cualquiera puede llegar a ser gobernante. Fíjensé que, por el contrario, con el sistema de las democracias modernas, sólo los empresarios muy ricos o los políticos respaldados por empresarios muy ricos, pueden pagar el costo de una campaña electoral. ¡Un ciudadano pobre, por mejor preparado que esté, jamás podrá llegar a ser presidente!
De hecho, hace más de dos mil quinientos años, los atenienses también elegían a la mayor parte de sus autoridades mediante un sistema de sorteo (entre los hombres adultos y propietarios, claro; los niños, los esclavos y las mujeres no podían gobernar... ¡ni por azar!). Por supuesto hubo algunas voces que se alzaron contra ese sistema, por ejemplo la de Platón, que dijo que le parecía más razonable que gobiernen los mejores, los más inteligentes, los más preparados. Y aunque su teoría sobre el gobierno sonó plausible en un primer momento, en cuanto aclaró que "los mejores, los más inteligentes, los más preparados" eran él y sus discípulos -los llamados "filósofos"-, la gente los echó a pedradas.
"Si lo que quieres es vivir cien años: ¡No vivas como vivo yo!"
Joaquín SABINA,
“Pastillas para no soñar”
Mi casa es un quilombo. Los invitados me miran con menosprecio al
entrar. Y alivio al salir. Dicen que no limpio porque soy un vago; que no
quiero aprovechar todos los maravillosos artilugios que la tecnología moderna
nos pone a mano para mantener impoluto el hogar (no me lo dicen en la cara;
pero lo sé porque me duelen las orejas). Bueno, ¡me cansé de que me traten de
sucio! ¿Me hablan de tecnología? Bien, les voy a hablar un poco de ciencia. Al
fin y al cabo, como dijo Juani, la tecnología es el “conjunto de teorías y de técnicas que permiten el
aprovechamiento práctico del conocimiento científico”. No puede haber
tecnología sin ciencia.
Así que aquí va la explicación científica sobre por qué no limpio la
casa:
Suele estar bien visto mantener la casa limpia. Las amas de casa
consideran la limpieza del hogar como uno de sus deberes fundamentales. Conozco
gente que se la pasa barriendo, plumereando y franeleando a diario cada rincón
de su departamento.
Todo muy bonito.
El problema se presenta cuando uno tiene que realizar también algún otro
tipo de actividad en su vida; por ejemplo, trabajar, estudiar, coquetear, tomar
cerveza con los amigos, leer novelas policiales, limarse las uñas, acicalarse,
plancharse el pelo, ir al gimnasio, llamar a su madre, hacer la cena, leer el
diario, llevar los chicos a la escuela, enseñarles a ser buenas personas, etc.
La cuestión es que uno no tiene tiempo ni energía para hacer todo. El
intríngulis se aclara en cuanto se comprende cómo funciona la segunda ley de la
termodinámica formulada por Clausius en 1850.
La forma en que Clausius la expresó es muy compleja, por lo que en esta
nota la enunciaré a mi manera y simplificando lo más posible. Así pues, aquí la
tienen (¡chan chan chan!):
"En todo
sistema de materia y energía,
la energía tiende
siempre a equilibrarse"
Lo que implica que:
"En todo
sistema la entropía tiende siempre a aumentar"
“Entropía” no es el nombre de una tía vieja sino de la energía que se
diluye en el sistema. Esta energía se distribuye entre la materia circundante y
no es posible volver a reunirla. O, dicho de otro modo, volver a reunir esa
cantidad de energía requeriría un procedimiento que gastaría cantidades mucho
mayores de energía.
Veamos: si en una bañera mezclamos 2 litros de agua fría y 2 litros de
agua caliente, parte de la energía calórica que hay en los 2 litros de agua
caliente se trasladará irreversiblemente a los 2 litros de agua fría, con lo
que tendremos 4 litros de agua tibia. Nunca podremos lograr que la poca energía
que hay –manteniendo unidas las moléculas de agua- en los 2 litros de agua fría
se traslade a los 2 litros de agua caliente para que sea más caliente, ni
tampoco que la energía que hay en los 2 litros de agua caliente se quede allí,
toda ordenadita y fija. La Naturaleza tiende al equilibrio, irremediablemente.
Y si quisiésemos calentar el agua poniéndola sobre un fuego, terminaríamos
diluyendo la energía calórica que había en los leños. De modo que, como se ve,
no hay forma de recuperar la energía perdida sin diluir todavía más energía del
sistema.
Visto desde el punto de vista del Ama de Casa, podría pensarse que la
entropía es la magnitud del desorden o suciedad. Pero visto desde el punto de
vista de la Naturaleza, la entropía es el orden; un orden no humano, claro, pero
un orden al fin. Por ejemplo, pensemos en el polvo. El polvo ingresa cotidianamente
a nuestro hogar por puertas y ventanas y se va depositando sobre los muebles y
el piso. Luego de una semana forma una sutil pero significativa capa de
"suciedad". Esa capa de polvo que para el dueño de la casa puede ser
"suciedad", para la Naturaleza es "equilibrio". Es
"un" orden.
Y aquí viene la segunda cuestión con la que hay que enfrentarse:
Como en la Naturaleza la entropía tiende a aumentar, si uno quiere que su casa esté limpia tiene que combatir a las fuerzas de la Naturaleza, tiene que combatir la entropía. Ahora bien, la energía de uno es limitada y la energía que se pierde por la entropía es ilimitada y constante. De modo que para combatir la entropía tendríamos que usar una cantidad de energía demasiado grande, que nos consumiría todas nuestras fuerzas, que, como quedó dicho, necesitamos para hacer otras cosas (trabajar, estudiar, etc.). Con lo que queda demostrado que no tiene sentido ponerse a limpiar (y que siempre habrá trabajo para las "señoras de limpieza por horas", plomeros, gasistas, albañiles, y demás personal de mantenimiento, dado que por la entropía todas las cosas tienen a ensuciarse, desgastarse y romperse).
Ahora bien, se podría objetar que la casa es un sistema aislado y que
puede calcularse con exactitud cuanta energía es necesaria para combatir la
entropía de un sistema aislado (por ejemplo, la energía de una persona
limpiando cuatro horas por día). Pero como tu casa es parte a su vez de un
sistema más grande, una ciudad, y tu ciudad es parte de un sistema a su vez más
grande, tu país, y tu país es parte también de un sistema más grande, nuestro
planeta, y nuestro planeta es parte a su vez de un sistema más grande, nuestra
galaxia, la "vía láctea", y la "vía láctea" es parte a su
vez de un sistema más grande: el Universo (y aquí se termina, pues el Universo
no es parte de ningún sistema mayor); y está demostrado por la segunda ley de
la termodinámica que la entropía del Universo va a seguir aumentando
irreversiblemente hasta llegar a un completo equilibro de energía, con lo cual
todas las estrellas van a estar muertas y todo el Universo tendrá la misma
temperatura y por ello no va a ser posible la vida, y eso es inevitable (debido
a la mencionada segunda ley); por tanto: no tiene ningún sentido ponerse a limpiar
y ordenar la casa. ¡Que es a donde quería llegar!
Y no me vengan con que la tecnología nos ha dado la plancha, el
lavarropas y la aspiradora. Porque en todos esos aparatos hay que gastar energía usándolos.
La tecnología no es deslumbrante de
por sí; su maravilla depende más bien de la subjetividad de la persona que
la utiliza. Lo que me recuerda a mi abuela Ester, que cuándo yo le trataba de
explicar lo fantástica que era una computadora, me contestaba sarcásticamente:
“Ese aparato no sirve para nada. ¡¿Qué?! ¿!Te lava, te plancha!?”.
El arte "moderno", que desgraciadamente es el actual -para que entiendan los palurdos-, o sea con el que tenemos que convivir, es una letrina de inmundicias, como hemos mostrado varias veces en este blog. Pero eso no es lo más grave (personalmente no es que me joda mucho que un tipo, por ejemplo, moldee esperpentos con materia fecal -pues por mí, que cada uno haga de su culo un pito-), sino que el problema viene cuando te quieren imponer que eso es "arte". Y, claro, si uno dice que no entiende o le niega la categoría de "arte", es sutilmente discriminado. Relegado. Separado. Y ni hablar si alguien se atreve a ahondar con Platón en las relaciones entre ética y estética. Luego, si uno tiene espíritu para defenderse, se inicia la disputa con los analfabetos y pelotudos. Contienda que siempre ganan ellos en el marco de decadencia moral del siglo XXI, claro está, pues tienen a mano (o más bien, a lengua) su "arma secreta": en última instancia siempre pueden recurrir a tildarte de "fascista", y se acabó la discusión. No hay nada más que se pueda agregar luego de esa calificación.
Hoy les traigo a otra artista "moderna". Muy sensible. Se entrega con pasión a sus pinturas. Una virgen sangrante. Más aún, hemorrágica. Puede decirse que realiza sus cuadros gota a gota. Con Uds.: Cristina Padura.
Eso sí, para entender su obra van a tener que ponerse en "performance" (sea lo que fuera lo que con esa palabreja quieren decir los críticos de arte):
¡Ah! me olvidé de decirles: Cristina pinta sus cuadros con sangre de su período menstrual.
Dentro de todos los zoquetes que hay hoy en día que se autodenominan "artistas", ésta mina por lo menos tiene una ventaja: sólo puede pintar una vez al mes.
Hace ya varios años, husmeando en una librería de usados de la calle Corrientes me encontré con título que atrapó inmediatamente la atención: "El derecho a la pereza". Editado por Galerna, la contratapa indicaba que su autor, Paul Lafargue, había sido el primer diputado socialista en Francia y que se había casado con una hija de Karl Marx. Era un librito chiquito de alrededor de cien páginas, letra grande y hojas pequeñas. Lo compré por tres o cuatro pesos. En cuanto lo abrí no pude dejar de leerlo hasta el final. Fue una epifanía (aunque, mas exactamente, debería decir que fue como una manifestación de algo que anteriormente solo percibía entre sombras). El tipo destruía con palabras claras y un discurso entusiasta y ágil un ícono del mundo moderno: el trabajo. Entiéndase, el trabajo entendido como "la relación de empleo", no el trabajo como la simple realización de una actividad física o intelectual. Y a mi, que nunca me gustó laburar, el librito me fascinó. Transcribiré algunos párrafos deliciosos para Uds.:
"Una extraña locura posee a las clases obreras de las naciones donde reina la civilización capitalista. Esta locura acarrea con ellas las miserias individuales y sociales que desde hace dos siglos torturan a la triste humanidad. Esta locura es el amor al trabajo, la pasión moribunda por el trabajo llevada hasta el agotamiento de las fuerzas vitales del individuo y su progenie".
"En la sociedad capitalista, el trabajo es la causa de todas las degradaciones intelectuales, de todas las deformaciones orgánicas".
"Para el español, en quien el animal primitivo no está atrofiado, el trabajo es la peor de las esclavitudes (el proverbio español dice: 'el descanso es salud')".
"Los filósofos de la Antigüedad enseñaban el desprecio al trabajo, degradación del hombre libre; los poetas cantaban loas a la pereza, regalo de los Dioses: Oh Melibea, Un Dios nos ha / dado esta ociocidad (Virgilio, 'Bobólicas')".
"Cristo en su sermón de la montaña predicó la pereza: 'Mirad los lirios del campo, que no trabajan ni hilan, y sin embargo os digo que Salomón, con toda su gloria, jamás ha estado vestido tan brillantemente".
"Jehová, el Dios barbudo y adusto, dio a sus adoradores el supremo ejemplo de la pereza ideal; pasados seis días de trabajo, descansó por toda la eternidad".
¡Me convenció!
Y hablando de Jehová, una cosa muy curiosa es que la gente parece olvidar que cuando creó el mundo armó las cosas de modo tal que el Hombre no tenía que trabajar; simplemente toda la naturaleza estaba a su servicio. Adán y Eva se dedicaban al ocio. Y recién luego, cuando pecan y los hecha del Edén, Dios los maldice con el trabajo: «Por haber escuchado la voz de tu mujer y comido del árbol del que yo te había prohibido comer, maldito sea el suelo por tu causa: con fatiga sacarás de él el alimento todos los días de tu vida. Espinas y abrojos te producirá, y comerás la hierba del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.» (Génesis 3, 17-19).
Te digo más!, ¿vieron que hay alguna gente que si ve que alguien logra hacer algo bien pero sin que le haya costado "esfuerzo" o "fatiga" dice: "eso no es trabajo"? Imbéciles. Es como si pensasen que el "verdadero" trabajo debe implicar necesariamente alguna medida de sufrimiento, si no, no es trabajo. Son los locos de los que habla Lafargue.
Una joyita más de Lafargue para terminar:
"Los filósofos, los economistas burgueses, desde el tristemente confuso Augusto Comte hasta el ridículamente claro Leroy-Beaulieu; los literatos burgueses, desde el charlatanescamente romántico Víctor Hugo hasta el ingenuamente grotesco Paul de Kock, han entonado los cánticos nauseabundos en honor del dios Progreso, primogénito del Trabajo".
La música actual está invadida de estultas canciones románticas. Melosas. Previsibles. Pegajosas. Hermosas. Emotivas. Baratas. Vendedoras. Con letras como "Hasta que me olvides / voy a amarte tanto, tanto" (Luis Miguel), "Si de onda te acompaño a salir esta vez / No me vas a dar vergüenza. / Oh oh oh oh, / Oh, oh, oh, oh, apretados, microdancing. / No esperes nada de mí" (Babasónicos), o "Solitaria / en mi cama / si el me ama / por que se va. / Es amor / no es amor / no lo se." (Roxette), o "Te buscaré, te buscaré, te buscaré / y juro que te encontraré, te encontraré, te encontraré / y ese día te amaré, yo te amaré, yo te amaré por mi mal o por mi bien...." (Sergio Dennis), o "Te juro que te quiero / no se como negarlo / te juro que me muero / si no puedo gritarlo" (Los Playeros). Desde luego, no todas son tontas, pero creo que la mayoría sí.
De hecho, el "clima" cultural que respira cualquier muchacha/o está saturado de estas noscivas utopías. El problema es que cuando la gente se empieza a creer las utopías (que, por definición, son ideas que no pueden realizarse -por mas bonitas que sean-), empieza a actuar como si fuesen realidades, con consecuencias desastrozas (sobre las que me explayaré en otro post).
Para contrarrestar ese ambiente nefasto, hoy les traigo una canción mas realista:
"Diamonds are a girl's best friend"
(Los diamantes son los mejores amigos de una chica)
Debajo les transcribo, en primer término su letra original en inglés, y luego una traducción al castellano realizada por este servidor:
The French are glad to die for love, they delight in fighting duels. But I prefer a man who lives and gives expensive jewels.
A kiss on the hand may be quite Continental, but diamonds are a girl's best friend! A kiss may be grand but it won't pay the rental on your humble flat, or help you at the automat. Men grow cold as girls grow old and we all lose our charms in the end. But square-cut or pear-shaped these rocks don't lose their shape. Diamonds are a girl's best friend!
Tiffany's! Cartier! Black Star, Ross Gorham, talk to me, Harry Winston, tell me all about it!
There may come a time when a lass needs a lawyer, but diamonds are a girl's best friend! There may come a time when a hard-boiled employer thinks you're awful nice, but get that ice, or else no dice! He's your guy when stocks are high, but beware when they start to descend. It's then that those louses go back to their spouses, diamonds are a girl's best friend! I've heard of affairs that are strictly platonic, but diamonds are a girl's best friend! And I think affairs that you must keep Masonic are better bets if little pets get big baguettes. Time rolls on, and youth is gone, and you can't straighten up when you bend. But stiff-back or stiff-knees you stand straight at Tiffany's! Diamonds! Diamonds! I don't mean rhinestones!, but diamonds, are a girls best friend!
A los franceses les encanta morir por amor, les deleita batirse a duelo. Pero yo prefiero un hombre que viva bien y regale joyas caras.
Un beso en la mano puede ser algo agradable, Pero ¡los diamantes son los mejores amigos de una chica! Un beso quizás sea fabuloso, pero no paga el alquiler de tu modesto departamento, ni le da de comer a tu gatito. Los hombres se vuelven fríos, las mujeres viejas. Y todos perdemos nuestro encanto al final. Pero, talladas en ángulo o en bisel, esas piedras nunca pierden su forma. ¡Los diamantes son los mejores amigos de una chica!
De Tiffany, Cartier, Black Star, Ross Gorham. ¡Hablame, Harry Winston, dime todo sobre ellos!
Puede que llegue el tiempo en que una muchacha necesite un abogado, ¡pero los diamantes son los mejores amigos de una chica! Puede que llegue el tiempo en que un empleador depravado piense que eres atrozmente hermosa. Pero mantenlo frio, ¡o no habrá paga! El es tu hombre cuando las acciones están altas, pero cuidate cuando empiecen a bajar. Es entonces cuando esos perdedores vuelven con sus esposas, ¡los diamantes son los mejores amigos de una chica! He oído de algunos amores puramente platónicos, ¡pero los diamantes son los mejores amigos de una chica! Y pienso que los amores que debes mantener masónicos, Son mejor apuesta si las pequeñas mascotas obtienen grandes baguettes. El tiempo pasa, y la juventud se va, Ya no te puedes parar derecha cuando estas encorvada. Pero con tortícolis o reuma, ¡todavía puedes estar derecha en Tiffanys! ¡Diamantes! Diamantes! ¡No imitaciones!, solo los verdaderos diamantes son los mejores amigos de una chica! Y a continuación, deleitensé con la versión de Marilyn Monroe en la película "Los caballeros las prefieren rubas", de 1953:
Imperdible es la versión de Nicole Kidman en "Moulin Rouge", de 2001 (película que fui a ver tres veces al cine y quichicientas en video) :
Detengámonos en la letra y la clara enseñanza de la canción: "los diamantes son los mejores amigos de una chica". Que es como decir, "no me vengan, hombres, con palabras de amor -que se las lleva el viento-". Y por otra parte, "van a obtener más facilmente mi atención si tienen dinero que si no lo tienen". Dos grandes verdades. Es auspicioso ver con cuanto entusiasmo cantan algunas mujeres esta canción. Quiere decir que no todas son tontas.
Una divertida versión de los Muppets:
Por la impresionante voz de Beyoncé para una publicidad:
Nicole Scherzinger, de las adorables Pussycat Dolls:
La versión de Kylie Minogue, la mejor cantante pop:
Una precisión: no se piense que imputo a las mujeres la hipocresía de simular amor a cambio de dinero (aunque que las hay, las hay); por el contrario, lo que sostengo es que un hombre rico es verdaderamente atractivo para una mujer, y que su riqueza lo hace en gran medida atractivo. Vale decir, cuando una mujer sale con un hombre rico no simula que se siente atraida por él, sino que esa sensación erótica que la invade es real. Está en nuestros genes comportarnos así: la hembra se siente atraida por los machos que le pueden asegurar un futuro a ella y a sus crías (que en la prehistoria eran los más fuertes y en la actualidad los que tienen más dinero); el macho se siente atraído por las hembras que le pueden asegurar una descendencia sana (que en la prehistoria eran las jóvenes con caderas y mamas grandes; y en la actualidad... también). (debería hacer un post explicando como la teoría de la evolución de Darwin se aplica a la atracción entre los sexos, ¿no?).
YAPA:
Una versión hilarante de Elton John en la que asume con humor su homosexualidad: